Algunos actores llegan al set con años de experiencia, con premios y hasta con una gran base de seguidores, pero Uber, un perro pastor alemán no necesitó nada de eso para convertirse en uno de los nombres más comentados detrás de «El corazón de la bestia», la nueva película con Brad Pitt.
Uber interpreta a Odín, un perro de combate que acompaña al personaje de James Belmont durante una peligrosa travesía por la naturaleza de Alaska. Pero lo curioso es que, mientras Pitt tuvo que interpretar a un hombre dispuesto a sobrevivir contra todo pronóstico, Uber llegó al rodaje con una experiencia bastante particular.
¿Quién es Uber? El perro de Brad Pitt en «El corazón de la bestia”
Para encontrar al animal que interpretaría a Odín, el equipo de la película recorrió Nueva Zelanda en busca de un perro que pudiera enfrentarse a las exigencias de la producción.
La búsqueda terminó con Uber, un pastor alemán con experiencia como perro de rescate de montaña.
Ese detalle resultó fundamental. Odín no es simplemente el compañero de James: corre, nada, atraviesa terrenos complicados y permanece junto a él durante prácticamente toda la historia.
La vida de Uber antes de «El corazón de la bestia”
A diferencia de lo que podría pensarse, Uber no tuvo que aprender desde cero a desenvolverse en ambientes extremos. Su experiencia previa hizo que muchas situaciones del rodaje fueran mucho más naturales.
Incluso las escenas con helicópteros formaron parte de su trabajo, algo que sorprendió al propio equipo. En lugar de reaccionar como un animal que se encuentra por primera vez en una situación extraña, Uber parecía estar completamente acostumbrado a trabajar bajo presión.
Y ahí apareció una de las grandes ventajas de tenerlo en el elenco: muchas veces, la producción simplemente tenía que dejarlo hacer.
Brad Pitt tuvo que aprender a seguir a Uber en «El corazón de la bestia”
Trabajar con un perro como coprotagonista también significó cambiar las reglas habituales de un rodaje.
Brad Pitt ha contado que Uber, naturalmente, no sabía sus líneas. Tampoco tenía demasiado interés en respetar una marca en el suelo si algo más llamaba su atención. Una abeja, un ruido o cualquier distracción podía cambiar el rumbo de una escena.
Así que Pitt tuvo que adaptarse. En lugar de intentar controlar cada movimiento, el actor aprendió a seguir las decisiones de Uber e improvisar con ellas. Si el perro caminaba hacia un lado, la escena podía continuar por ahí. Si hacía algo inesperado, el equipo encontraba la manera de incorporarlo.
El resultado fue una relación mucho más natural entre ambos personajes. Y la dinámica llegó a tal punto que David Ayer, director de la película, colocó a Odín como el número uno en la hoja de rodaje. Sí: antes que Brad Pitt.
La familia canina del perro de «El corazón de la bestia”
La historia se vuelve todavía más inesperada cuando descubres que Uber no fue el único miembro de su familia que trabajó en «El corazón de la bestia».
Tres de sus hijos (Seeka, Ryker y Hondo) también participaron en la producción como dobles de Odín.
La decisión tenía sentido para una película en la que el personaje aparece durante buena parte de la historia. Contar con perros físicamente similares permitía cubrir diferentes necesidades del rodaje y mantener la continuidad visual.
Pero, además, convirtió la producción en una especie de asunto familiar. Uber llegó a Hollywood acompañado de sus propios hijos y terminó compartiendo créditos con ellos.
Y quizá ese sea uno de los detalles más encantadores detrás de una película que, en pantalla, habla precisamente de un vínculo basado en la confianza y la supervivencia.
¿Qué pasa con Odín de «El corazón de la bestia”?
Para quienes ya vieron el tráiler y llegaron a preocuparse por el destino del personaje, hay una buena noticia: Odín sobrevive.
El dato incluso fue confirmado públicamente por uno de los productores de la película, después de que el tráiler provocara la inevitable pregunta entre los espectadores: ¿qué le pasará al perro?
La respuesta permite disfrutar la historia sin esa preocupación constante, pero también deja claro algo importante: Odín no está ahí simplemente para acompañar a Brad Pitt.
Mientras James Belmont intenta sobrevivir después de un accidente aéreo en Alaska, Odín permanece a su lado. Y esa relación es precisamente el corazón de la historia.
Al final, quizá por eso Uber terminó convirtiéndose en mucho más que el perro que aparece junto a una estrella de Hollywood.
Es el animal que obligó a Brad Pitt a improvisar, que ocupó el primer lugar en una hoja de rodaje y que llegó al set acompañado por tres de sus hijos.
Brad Pitt podrá ser el nombre más grande del cartel, pero en «El corazón de la bestia» hay una estrella que definitivamente no necesita presentación: Uber.


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