A veces basta con unos cuantos minutos bajo el sol para que todo cambie. Un paseo a mediodía, un auto cerrado “solo por un momento” o incluso un patio sin sombra pueden convertirse en escenarios de alto riesgo para perros y gatos durante la temporada de calor, pero ¿cómo lo podemos prevenir?
Con las temperaturas alcanzando niveles extremos en distintas partes de México, el Dr. Fausto Reyes Delgado, Director Médico y de Desarrollo Institucional del Hospital Veterinario UNAM-Banfield ha insistido en algo que parece simple, pero puede salvar vidas: prevenir siempre será más importante que reaccionar tarde.
Y aunque cada vez existe más información sobre bienestar animal, aún hay errores cotidianos que siguen poniendo en peligro a millones de compañeros de vida.
De acuerdo con información respaldada por el especialista, compartida por Louie Foodie, los golpes de calor representan una de las urgencias médicas más frecuentes durante las olas de calor.
La buena noticia es que, con algunos cambios de hábitos, el riesgo puede disminuir considerablemente.
¿Por qué el calor afecta tanto a los perros?
A diferencia de las personas, los perros no regulan su temperatura corporal de la misma manera. Mientras los humanos sudan por gran parte del cuerpo, ellos dependen principalmente del jadeo y de las almohadillas de sus patas para liberar calor.
Eso significa que, cuando el ambiente es demasiado caliente o húmedo, su organismo puede colapsar mucho más rápido.
El problema se intensifica porque muchas señales iniciales suelen confundirse con cansancio normal.
Un jadeo excesivo, lengua demasiado roja, debilidad, desorientación o dificultad para caminar pueden ser señales tempranas de un golpe de calor. En casos graves, incluso pueden presentarse vómitos, colapsos o pérdida de conciencia.
Además, hay perros y gatos con mayor vulnerabilidad. Las razas braquicéfalas (como los Bulldogs o Pugs) suelen tener más dificultades respiratorias, por lo que toleran peor las altas temperaturas.
También influyen factores como la edad avanzada, el sobrepeso o padecimientos cardíacos y respiratorios.
El error más común durante la temporada de calor en perros
Muchas personas creen que dejar agua disponible es suficiente. Sin embargo, especialistas veterinarios señalan que la hidratación debe acompañarse de espacios ventilados, sombra adecuada y horarios inteligentes para actividades al aire libre.
Por ejemplo, sacar a pasear a un perro entre las 10 de la mañana y las 5 de la tarde puede ser peligroso, especialmente cuando el pavimento alcanza temperaturas extremas.
Aunque desde afuera el clima parezca “soportable”, el suelo puede quemar las almohadillas en cuestión de segundos.
También existe otro hábito que sigue repitiéndose que es dejar animales dentro del automóvil. Incluso con las ventanas entreabiertas, la temperatura interna de un coche puede elevarse rápidamente y convertirse en una trampa mortal.
¿Cómo prevenir golpes de calor en perros y gatos?
La prevención no tiene que ser complicada, pero sí constante. En realidad, pequeños cambios diarios pueden marcar una enorme diferencia durante las semanas más calurosas del año.
Cambio de rutina
Uno de los puntos más importantes es adaptar las rutinas. Cambiar los paseos para temprano por la mañana o durante la noche ayuda a reducir el riesgo de sobrecalentamiento.
Mantener a tu perro hidratado
Del mismo modo, mantener siempre agua fresca disponible y revisar constantemente que no esté caliente es fundamental.
Espacio fresco
También es recomendable crear espacios frescos dentro de casa. Algunas personas utilizan tapetes refrescantes, ventiladores o zonas con sombra natural para que perros y gatos puedan regular mejor su temperatura.
En el caso de quienes viven en departamentos o lugares con poca ventilación, la supervisión debe ser aún mayor.
Aunque se piense que estar en interiores elimina el riesgo, la realidad es que un espacio encerrado también puede alcanzar temperaturas peligrosas.
Peso saludable
De acuerdo con especialistas citados por Louie Foodie, mantener un peso saludable también reduce la vulnerabilidad frente al calor extremo. El sobrepeso puede dificultar todavía más la regulación de temperatura y aumentar el esfuerzo respiratorio.
¿Qué hacer si un perro presenta síntomas de golpe de calor?
Lo primero es actuar rápido, pero sin entrar en pánico. Si un perro muestra signos de golpe de calor, lo ideal es moverlo inmediatamente a un lugar fresco y ventilado. Después, se puede ayudar a disminuir la temperatura corporal usando agua fresca (no helada) sobre el cuerpo, especialmente en abdomen y patas.
Sin embargo, aunque la situación parezca mejorar, la revisión veterinaria sigue siendo indispensable. Un golpe de calor puede generar daños internos que no siempre son visibles en el momento.
Por eso, especialistas veterinarios insisten en reconocer las señales tempranas y no esperar a que el cuadro empeore.
¿Tu perro ha sufrido de algo similar?
Te mandamos saludogs.


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